
Al poco de emprender esta bitácora en su versión primera, hará ya dos años, me quejaba del desprecio que muestran casi todos los maquetadores por mi querida ligadura fi. Un síntoma más entre tantos de la casi nula atención que se presta hoy a la microtipografía, o la tipografía de los pequeños detalles. Pero es que este caso, en concreto, me crispa los nervios, porque la ligadura fi, ante todo, es de obligado uso si no queremos ver a las pobres efes de arco pronunciado lucir una imprevista nariz de payaso que interrumpe la lectura entre accesos de bilis. El ejemplo aducido arriba está en una (omnipresente) Times New Roman. Ver cosas como ésta en un libro, y además si el libro es malo, conduce a añorar con pasión el potro de tortura.

La fuente Palatino Lynotipe, última entrega de la Palatino del gran Hermann Zapf, está dotada de unas cuantas ligaduras que fueron muy habituales en el mundo anglosajón. Fíjense en los dígrafos del ejemplo siguiente, más que en el discutible y apresurado sintagma:
Pero donde las ligaduras lucen con todo su adorable delirio es, sin duda, en los primeros tipos griegos que se fundieron para las imprentas, inspirados en la cursiva bizantina de los manuscritos. Y entre ellos, cómo dejar de citar a los Grecs du roi, la obra maestra de Claude Garamond entregada a la imprenta real francesa en el siglo XVI para las ediciones críticas de Robert Estienne.
(http://www.garamonpatrimoine.org)De los Grecs du roi hay una notable versión digital de los años 90 a cargo del lituano Mindaugas Strockis. Hermosa aproximación, pero lastrada por la vieja barrera pre-Unicode que limitaba el número de los glifos en las fuentes. ¿Quién puede ponerle vallas al campo o barreras a los desmesurados griegos del rey? Aún así, las ligaduras se intentan emular con diversa fortuna, mediante una generosa asignación de kerning o ajuste de espaciado entre pares de letras. Un ejemplo de un servidor, con errata (falta la mu de "Mousa"):



12 ESCOLIOS:
Docta entrada, querido amigo. No sé si conoces Amberes. Si no, y tienes ocasión de ir, no dejes de visitar el Museo Plantin-Moretus, sede hoy de la que fue imprenta y librería de esas dos generaciones de impresores flamencos en los ss. XVI y XVII (allí se imprimió la Biblia Políglota encomendada por Felipe II a Arias Montano). Allí se conservan varias salas con los muebles repletos de tipos y planchas y otra donde hacían su labor los impresores. Visita recomendadísima para un amante como tú de la tipografía antigua. Un abrazo desde muy cerca de tu patria chica, desde Cabo de Palos.
Qué mundo éste de las ligaduras y su adorable delirio. Eres como Rodríguez de la Fuente hablando de lobos: se nota que te gusta el tema y que detrás de cada apasionada frase (potro de tortura incluido) hay un montón de horas de observación, constancia y algo parecido al amor.
Ya te he dicho alguna vez que deberías hacer una serie completa sobre temas tipográficos.
Besos, Juan Manuel.
Leerte es un placer, completamente en serio te lo digo.
Hasta el lunes o domingo por la noche;-)
Muchas gracias, Olga. La verdad es que me resulta difícil contagiar mi pasión por la tipografía, sobre todo cuando uno se pierde en tecnicismos de difícil traducción, como es el caso del kerning. Nadie ha traducido aún "kerning". Uno habla del kerning con soltura y ya siente vergüenza de ver cómo se le inflan los ganglios gremiales, que son una lata. Las ligaduras son apasionantes, claro. Y en los tipos griegos más. Es curioso que casi hasta el XVIII las fuentes griegas imitaban, con mayor o menor fortuna, la caligrafía. ero luego hubo generaciones y generaciones que aprendimos a escribir en griego "aislando" las letras, tomando como modelo las más geométricas y tipográficas Porson, Didot, etc. En fin, supongo que esta observación mía no arrebatará demasiados coraznes, pero es lo que hay.
Besos.
No conozco Amberes, Antonio, soy poco viajado, por desgracia para mí. Pero tomo buena nota. Menuda borrachera tipográfica. Por cierto, nací en Cartagena por (digamos) casualidad. Mi padre era marino mercante, de Madrid. Pero me temo que no tengo raíces murcianas. Pásatelo muy bien por esas tierras (y esos mares) y un abrazo.
Fascinación, es la palabra, ante esta delicadeza tipográfica, que comparto en sus aspiraciones (no, ay, en los saberes que demuestras). También yo empleaba la palabra kerning (¿un hipotético 'interespaciado*' podría aproximarse?), hasta que me di cuenta de que me miraban como a un orate. Me gana tu "ingenuo" deseo de aplicar potros de tortura a quienes desprecian estas minucias, ingenuo, digo, cuando se lee lo que se lee y cómo, no ya en la prensa otrora cuidadosa sino en algunas sedicentes «exquisitas ediciones» de tantas casas editoras que parecen haber arrojado por la borda todo cuidado y amor al viejo arte. En mi profesión de editor, he pasado literalmente desde los chibaletes gutenbergianos a estas magníficas TIC, pero a menudo con tanto tic y mugre, así que te entiendo y comparto esa querencia por la pureza del oficio. Me guardo, si me lo permites, tu disquisición tan emotiva y minuciosa sobre las ligaduras para rezarla de cuando en cuando. Todo un placer.
Muchas gracias, Alfredo, por tu visita, tus palabras y tu amabilidad. Pues sí, la verdad es que la forma de trabajar que han impuesto los sistemas de maquetación al estilo Quark Xpress han traído una decadencia en la composición tipogáfica de la que nadie parece darse cuenta. Yo prefiero la alternativa de TeX, más difícil, pero inagotablemente más apasionante. Y, además, software libre.
Qué intrincado lo del kerning. Interespaciado (o interletrado, como he visto tamién por ahí) puede ser tentador pero es demasiado vago, y no hace referencia a ese ajuste de espacio entre pares de caracteres, como la A y la V, que es lo que viene a ser el kerning. Javier Bezos, uno de los mejores tipógraos españoles y gurú de TeX propone el término "volado", haciendo referencia a la disposición de las letras en las cajas con los antiguos tipos en plomo, para lograr este efecto. Lo explica divinamente, y con palabras más autorizadas que las mías, aquí
Un abrazo.
De nada, Juan Manuel, la entrada lo merece. El término de "volado" que propone Bezos creo recordar que en tipografía clásica se utilizaba para designar los caracteres que sólo manchaban la parte superior del espacio correspondiente, como los números de las citas bibliográficas o el grafismo de grado. Por ello puede prestarse, me parece, a confusión. Yo creo que, a falta de una adaptación anglófila convincente, «interespaciado» tiene la ventaja de que incluye tanto a letras como espacios (matrices), y es capaz de acoger también la operación de esos ajustes especiales a los que aludes, que serían casos particulares del procedimiento general. Pero, en efecto, sigue sobrevolando cierta falta de precisión... Gracias por tus enlaces, de suma utilidad para seguir procurando mantener la búsqueda de la elegancia frente a la pérdida de matices y la generalización facilitadora que promueven las nuevas tecnologías, sin darse cuenta de que muchas veces «tiran al niño con el agua del baño». Me paree que, en esta nueva conyuntura tecnológica (por otro lado, tan fascinante), el conocimiento y respeto de tradiciones que tienen sentido resulta indispensable. Aunque quizás no sean más que nostalgias de difícil comprensión para las nuevas generaciones de maquetistas formadas en usos en los que la propia palabra "tipografía" empieza a ser ya un cultismo. Otro abrazo.
Magnífico Juan Manuel, me encanta el mundo de la tipografía y tus tribulaciones para conseguir la belleza gráfica en la edición de textos. Yo, en cambio, trabajo en un mundo muy monótono donde prácticamente sólo existen dos fuentes: la Arial y la Times New Roman (en nomenclatura de Windows) Cuando se utilizan otros parece que estés marcando solemnidad en unos casos, excesiva informalidad en otros.
En los primeros tiempos de la informática yo también me peleé con el kernel para que los textos tuvieran un aspecto al menos presentable, lo cual era bastante engorroso. Cuando era un chaval me encantaba rotular y de ahí me viene un pequeño gusto hacia la tipografía. De hecho alguna vez he pensado en crear mis propias fuentes, básicamente en mayúsculas para rotulaciones, aunque al final nunca he tratado de conseguir los programas que seguro existen para hacerlo.
Sigue trabajando en los pequeños detalles, es en ellos donde se muestra al final la belleza de un texto impreso.
Un abrazo.
Querido Blackbird, se me traspapeló tu comentario en el caos de mi correo y casi te dejo inédito. Mil perdones.
Muchas gracias, y me alegro de que también te guste la tipografía, ese arte invisible (según Stanley Morison, el creador de la Times New Roman para el periódico del mismo nombre) cuyo principal objetivo es estar al servicio de la legibilidad del texto.
Sobre programas para crear y editar fuentes, el más potente, a mi juicio, es el Fontforge, para los entornos Linux/Unix. Por tanto gratuito y libre. Es otra buena excusa para migrar a Linux o, al menos, tener una buena partición con Linux, preferiblemente Ubuntu.
Para los windows hay buenos editores de fuentes, pero de licencia cerrada y bastante caros, como el Fontlab o el veterano Fontographer de Macromedia. Pero hay uno, el Font Creator, que no está nada mal y te lo puedes descargar en versión de prueba por 30 días:
http://www.high-logic.com/fontcreator.html
Un abrazo
Me ha encantado este artículo, por fondo y forma. ¿No has pensado ---quizá con el añadido de alguna indagación más sobre *TeX--- enviárselo a Enrique para que lo ponga, si es que todavía está en ello, en el ya casi olvidado TeXemplares?
P.D. Perdón por comentar a casi dos meses de la publicación de tu entrada, pero es que las vacaciones no perdonan ;-)
Muchas gracias, Luis. Me pensaré lo de TeXemplares, aunque últimamente el tiempo me falta por todos los lados. Tendríamos que intentar levantar la revista, si bien poco es lo que un servidor podría aportar ;-)
Un abrazo. Por cierto, menudo tratado sobre la línea de comandos que estás dejando en tu bitácora. Eso sí que tendría que ver imprenta algún día.
Sí, TeXemplares anda alicaído. La verdad es que nada he oído de él últimamente, y eso que estoy cerca de los responsables. Imagino que faltan escritores. Los que hemos aportado algo andamos sin tiempo o dijimos todo lo que teníamos que decir. En fin, habrá que ver.
En cuanto a mi "tratado", mucho me temo que seguirá siendo en el futuro work-in-progress con largos períodos de aplazamiento. Y es que cuesta tanto sacar la atención y el tiempo necesarios para estas cosas.
Por eso es agradable ver cómo otros sí sois capaces de sostener con mano firme y sin apenas interrupciones la electrónica pluma.
Un abrazo.
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