martes, 8 de abril de 2014

Otro apunte

Por mi experiencia, si veo la poesía de alguna forma, es, sobre todo, como un regalo que un ser humano le hace a otro ser humano. A lo mejor el poema que nos regalan, como la mariposa de un día, sólo pasa una vez y luego muere para siempre. Y todas las veces que renace o se replica en un dudoso molde no es más que por intentar volver a esa primera vez, a algún momento, a algún lugar, a una voz, a cierta luz, a un estado de ánimo, a la extrañeza que fuimos y no sabemos si lo seguimos siendo. La música a la que un día supimos poner nuestra pequeña letra.