lunes, 7 de diciembre de 2015

Nogal y perspectiva

El gran nogal de mi vecino, por hábito de la pendiente y la perspectiva, me ofrece a mí mejores vistas que a su dueño, que apenas sólo lo puede mirar desde la base. El nogal está siempre en mi ventana, y es mi reloj de las estaciones, siempre en hora. En verano, lleno de hojas. Y ahora sus ramas blancas se alambican como un largo y minucioso pensamiento. Pero no se puede tener todo en esta vida: mi vecino se queda con las nueces.