sábado, 6 de octubre de 2018

El pasaporte de Ramsés

Ayer me enteré de que a la momia de Ramsés II tuvieron que hacerle un pasaporte para poder llevarla de Egipto a Francia. Al menos allí (aunque precisó de alguna ayuda para bajar del avión), el faraón fue recibido con honores de jefe de estado, además de un tratamiento fungicida de pies a cabeza. Que no sé si estaría bien extender este curioso protocolo a otros dignatarios. En cualquier caso, pobre Ramsés. Pensaba que iba hacia Isis y Osiris, y lo que le esperaba no era el infierno, sino la burocracia. De donde nadie que yo conozca ha logrado jamás escapar.