domingo, 24 de julio de 2016

Mitades y centros

Hay una melancolía en el paso de julio a agosto, más sutil que en el paso de agosto a septiembre. No es la melancolía de los finales, sino la de las mitades y los centros.

sábado, 23 de julio de 2016

Del código fuente al papel

La editorial Dykinson, en su colección Clásicos Dykinson, dirigida estupendamente por Alfonso Silván, ha publicado recientemente tres libros cuya composición tipográfica y maquetación me ha complacido llevar a cabo: Manuscritos griegos en España y su contexto europeo (colección de artículos editados por Felipe Hernández Muñoz); Omero, i cardinali e gli esuli. Copisti greci di un manoscritto di Stoccarda, de David Speranzi; y, por último, la monumental edición crítica de las Filípicas de Demóstenes, a cargo de Felipe Hernández Muñoz, en formato bilingüe con traducción de Fernando García Romero.

Los tres volúmenes han sido compuestos exclusivamente con software libre.

[Más información en esta página web sobre mis trabajos en tipografía]








viernes, 22 de julio de 2016

La Poesía Completa de Cavafis en el último número de Turia

Reproduzco aquí la espléndida y generosa reseña del poeta Agustín Pérez Leal, publicada en el último número de Turia, sobre nuestra Poesía Completa de Cavafis (Pre-Textos).





martes, 19 de julio de 2016

Todo el misterio...

Todo el misterio de la poesía puede atesorarse, creo, en un sintagma asombroso e infinito: lengua materna.

lunes, 11 de julio de 2016

sábado, 9 de julio de 2016

Un resquicio

A veces uno escucha o lee sobre poesía y suena todo como si le hablasen de aceite para motosierras o bastoncillos de los oídos. Pero de pronto, hasta en los momentos más planos, puede cascabelear una palabra. Recuperar una palabra, como un poema o como un rostro. Y el pensamiento, la memoria, se pueblan de color y lejanía, olores y tardes. El don de una simple palabra, igual que un resquicio de aire fresco.

Recreo

Aunque algunos insistan en lo contrario, la poesía no es cosa del estudio sino
del recreo. Y del re-creo --que es algo muy serio-- se puede volver con rasguños
y moratones.

jueves, 30 de junio de 2016

Dicen los que saben

Se preguntaban por esas cosas inútiles que hacían los hombres para distraer el curso de su vida: los hombres escribían, soñaban, rodaban películas, entonaban canciones, dibujaban, levantaban estatuas y erigían templos para los dioses severos y sonrientes. Pero los hombres sólo acertaban a mirar: miraban el mundo en su perpetua fuga, el misterio del tiempo, el instante implacable del amor, siempre anterior a los labios, al cansancio y a los mapas del cielo. Los hombres inventaron las ciudades, trazaron los caminos y las calles, alisaron los aeropuertos. Y el aullido de su íntimo, pequeño animal lo lastraron de nostalgia, y por eso --dicen los que saben-- nacieron las palabras, con el timbre de sus sílabas para embridar el mundo, para comprenderlo. Pero las palabras también eran el mundo y, como todo lo que los hombres construían, como ellos mismos, estaban hechas de tiempo, eran arena de oro entre los dedos, como las canciones que cantaban, incluso como las estatuas inmóviles sobre las que mudaba la luz de días y de noches, la ansiedad, el dolor de la mirada transeúnte por sostener la pureza de un instante. Se preguntaban los dioses por esas cosas inútiles que hacían los hombres. Los dioses crearon el mundo en su felicidad y su presente. Pero los hombres miraban; y en su mirada, la verdadera autoría del mundo, todo su sueño y su vigilia, el brillo pasajero de un caudal de voces, la senda que se marcha hacia el final del día.

lunes, 27 de junio de 2016

La casa más extraña

El poeta construye en el poema la casa más extraña del mundo a su medida. Tan extraña (y tan a su medida) que, al terminarla, la llave no le entra en la cerradura. Y la orden de desahucio viene de camino.

domingo, 5 de junio de 2016

Sin título

Cascabel del instante, breve acento,
intensidad o tráfago en el margen.

Huésped
elíptico
de las bajas noches.

¿Dónde

tendré ya que beber tu luz más básica,
depurada en esquinas
de lento lento olvido?

De nuevo el ademán de deshacer el paso
no trae más que un residuo de encadenadas sombras
en la miel irreversible del crepúsculo.

No hay contrapunto fiel a tanto esquema
ni siquiera una rúbrica en flor de su mentira:
al fondo de la voz yace un extraño
trajín de oscuros, enrarecidos caminos.
El viento lleva a ras de suelo el hambre.
No hay mundo ya:
sólo un candil de espera.

(¿Quién deshoja las tímidas alcobas,
la bandera del cielo de la infancia?)

Ave sin norte, azar, esquirla o trépano
te llamaré por siempre, asumidas las reglas
de este azul de placenta que inventa su vigilia,
cuando en sueños aún, en la última gesta,
queríamos abrir de par en par el día
y oscurecimos de pronto, como en los cuentos grises.

Demasiado pronto
para tanto equilibrio
arruinado en las curvas de tu precario reino.
Oh pobre, pobre criatura, inútil parpadeo,
afán minúsculo, mortaja o canto
dejado a la ceniza codiciosa
y a las manos avaras del silencio.


(De Cantigas y cárceles, Isla de Siltolá, 2011)

martes, 31 de mayo de 2016

Dos nuevos ecos de Cavafis (entre Colombia y Venezuela)



En el pasado mes de abril, el poeta, escritor y editor Darío Jaramillo volvía a recomendar nuestra Poesía completa de Cavafis (Pre-Textos) en su blog de la editorial Luna Libros, dentro del marco de la Feria del Libro de Bogotá:

http://www.lunalibros.com/gozar-leyendo-39-los-diez-libros-la-filbo

Y casi por esas fechas, el suplemento literario del diario venezolano El Nacional se hacía también eco del libro y reproducía cuatro poemas.

http://www.el-nacional.com/papel_literario/poemas-Constantino-Cavafis_0_823717740.html

¡Mil gracias!

viernes, 27 de mayo de 2016

No es de este mundo

La poesía no es de este mundo. Incluso nos recuerda que ni siquiera el mundo es de este mundo.