Aquí el enlace:
http://antoncastro.blogia.com/2011/030401-dos-poemas-de-juan-manuel-macias.php
Y mi agradecimiento.
sábado, 5 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
Anacreonte mix
Otro ejercicio de arqueología íntima. Rescato aquí unas viejas traducciones mías de Anacreonte de Teos. Fue, entre los líricos griegos arcaicos, el poeta que más voluntad puso en parecerse a Anacreonte de Teos. Y, a juzgar por sus pocos y dispersos fragmentos conservados, anduvo muy cerca de lograrlo.
***
348 PMG
Te imploro a ti, flechadora de ciervos,
hija rubia de Zeus, soberana
de agrestes fieras, Ártemis,
que acaso ahora, sobre las corrientes
del Leteo, vigilas la ciudad
de varones intrépidos, alegre
ya que no pastoreas
una grey de salvajes ciudadanos.
***
356 PMG a, b
Venga, niño, trae la copa
para beberla de un trago.
Vierte diez cazos de agua
y de vino cinco cazos,
que quiero, sin desmesura,
celebrar de nuevo a Baco.
Venga de nuevo, y no más,
entre gritos y entre escándalo,
al modo escita bebamos;
antes bien, embriaguémonos
de vino entre bellos cantos.
***
357 PMG
Señor, junto a quien el tirano Eros
y las ninfas de ojos endrinos
y Afrodita la púrpura
juegan, tú que recorres
las elevadas cumbres de los montes,
de rodillas te pido: ven a mí
propicio y, grata como es,
oye mi súplica:
conviértete de Cleóbulo en un buen
consejero, y que acepte,
oh Dioniso, mi amor.
***
358 PMG
De nuevo a mí su bola púrpura
me arroja Eros de cabellos de oro
y con una muchacha de sandalias
adornadas, al juego me convida.
Pero ella, de la bien plantada Lesbos,
mis cabellos rechaza,
blancos cual son, y queda boquiabierta
ante otra distinta cabellera.
***
359 PMG
A Cleóbulo yo quiero,
por Cleóbulo enloquezco
y tras Cleóbulo mis ojos llevo.
***
360 PMG
Muchacho de mirada de doncella,
te busco y no me escuchas;
no sabes que de mi alma
llevas las riendas.
***
361 PMG
Yo no querría el cuerno
de Amaltea, ni ciento
cincuenta años, tampoco,
como rey de Tartesos.
***
363 PMG
¿Por qué te ensalzas
cuando te untas con ungüento el pecho
más hueco que una caña?
***
376 PMG
Tirándome otra vez desde la peña
de Leúcade, en las olas blancas me sumerjo, ebrio de amor.
***
388 PMG
El que antes llevaba un gorro liado cual piel de avispa,
y unas tabas de madera en las orejas, y al lomo
un pellejo de buey calvo
(mugrienta funda de un mal escudo); y con panaderas
y rameras se mezclaba el desgraciado Artemón,
y halló una vida canalla.
El que a menudo en el cepo ponía el cuello, y en la rueda,
y en la espalda le azotaban con un látigo de cuero,
rapado de pelo y barba,
ahora marcha en un carrito, llevando pendientes de oro,
el hijo de Ceca, y usa un parasol de marfil,
imitador de mujeres.
***
395 PMG
Canosas tengo ya las sienes
y blanca la cabeza,
y ya no me acompaña la graciosa
juventud, y mis dientes son ancianos,
y de la dulce vida ya no es mucho
el tiempo que me queda.
Por eso yo sollozo
a menudo, del Tártaro espantado,
pues el abismo de Hades es terrible
y penoso el descenso, y es seguro
que aquel que lo ha emprendido ya no vuelve.
(Traducciones de Juan Manuel Macías)
***
348 PMG
Te imploro a ti, flechadora de ciervos,
hija rubia de Zeus, soberana
de agrestes fieras, Ártemis,
que acaso ahora, sobre las corrientes
del Leteo, vigilas la ciudad
de varones intrépidos, alegre
ya que no pastoreas
una grey de salvajes ciudadanos.
***
356 PMG a, b
Venga, niño, trae la copa
para beberla de un trago.
Vierte diez cazos de agua
y de vino cinco cazos,
que quiero, sin desmesura,
celebrar de nuevo a Baco.
Venga de nuevo, y no más,
entre gritos y entre escándalo,
al modo escita bebamos;
antes bien, embriaguémonos
de vino entre bellos cantos.
***
357 PMG
Señor, junto a quien el tirano Eros
y las ninfas de ojos endrinos
y Afrodita la púrpura
juegan, tú que recorres
las elevadas cumbres de los montes,
de rodillas te pido: ven a mí
propicio y, grata como es,
oye mi súplica:
conviértete de Cleóbulo en un buen
consejero, y que acepte,
oh Dioniso, mi amor.
***
358 PMG
De nuevo a mí su bola púrpura
me arroja Eros de cabellos de oro
y con una muchacha de sandalias
adornadas, al juego me convida.
Pero ella, de la bien plantada Lesbos,
mis cabellos rechaza,
blancos cual son, y queda boquiabierta
ante otra distinta cabellera.
***
359 PMG
A Cleóbulo yo quiero,
por Cleóbulo enloquezco
y tras Cleóbulo mis ojos llevo.
***
360 PMG
Muchacho de mirada de doncella,
te busco y no me escuchas;
no sabes que de mi alma
llevas las riendas.
***
361 PMG
Yo no querría el cuerno
de Amaltea, ni ciento
cincuenta años, tampoco,
como rey de Tartesos.
***
363 PMG
¿Por qué te ensalzas
cuando te untas con ungüento el pecho
más hueco que una caña?
***
376 PMG
Tirándome otra vez desde la peña
de Leúcade, en las olas blancas me sumerjo, ebrio de amor.
***
388 PMG
El que antes llevaba un gorro liado cual piel de avispa,
y unas tabas de madera en las orejas, y al lomo
un pellejo de buey calvo
(mugrienta funda de un mal escudo); y con panaderas
y rameras se mezclaba el desgraciado Artemón,
y halló una vida canalla.
El que a menudo en el cepo ponía el cuello, y en la rueda,
y en la espalda le azotaban con un látigo de cuero,
rapado de pelo y barba,
ahora marcha en un carrito, llevando pendientes de oro,
el hijo de Ceca, y usa un parasol de marfil,
imitador de mujeres.
***
395 PMG
Canosas tengo ya las sienes
y blanca la cabeza,
y ya no me acompaña la graciosa
juventud, y mis dientes son ancianos,
y de la dulce vida ya no es mucho
el tiempo que me queda.
Por eso yo sollozo
a menudo, del Tártaro espantado,
pues el abismo de Hades es terrible
y penoso el descenso, y es seguro
que aquel que lo ha emprendido ya no vuelve.
(Traducciones de Juan Manuel Macías)
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Traducciones
viernes, 25 de febrero de 2011
SOLEDADES DE MI BLANCA SEÑORA / Álvaro Cunqueiro
¿Me escuchas así, mi señora amada,
cuando de mi pecho la trova arde,
o detrás de ti la sombra de mi sueño
locamente la tuya apresa y besa?
¡Oh dulce el peso de tu cuerpo en mi mente echado!
En este río de mi vagar sin fin,
¿qué incendiado navío no navegas en la noche?
--¿Por qué este corazón tanta flor marchita,
por qué no es mortal de tanto fuego la ceniza,
por qué aún soy yo de tanta palabra la boca?
Mi blanca señora, cuerpo delgado:
este bosque es del tiempo de la más reciente luna,
y ese malvís que tanto aire enflauta
cada día que amanece renace y silba.
Amante, en mi vaso todavía canta la sed.
¡Esa luna nevada, amor, que de tu cuerpo
crece con la noche sobre las cumbres de mis ojos!
Deja que florezca, al abrigo de los cerezos
en las islas de tus ojos el alba rumorosa.
Adormece a mi lado, mientras se quiebra el día
bajo un techo de alabanzas, tímidas cantadoras.
--¡Ese sueño que por dentro se desliza
y poco a poco se asoma a mi rostro!
¿Hace falta, quizás, un caballo rojo
o un ala mortal y fría para saltar afuera de esta lengua de fuego?
(De Dona do corpo delgado, 1950. Traducción de Vicente Araguas)
cuando de mi pecho la trova arde,
o detrás de ti la sombra de mi sueño
locamente la tuya apresa y besa?
¡Oh dulce el peso de tu cuerpo en mi mente echado!
En este río de mi vagar sin fin,
¿qué incendiado navío no navegas en la noche?
--¿Por qué este corazón tanta flor marchita,
por qué no es mortal de tanto fuego la ceniza,
por qué aún soy yo de tanta palabra la boca?
Mi blanca señora, cuerpo delgado:
este bosque es del tiempo de la más reciente luna,
y ese malvís que tanto aire enflauta
cada día que amanece renace y silba.
Amante, en mi vaso todavía canta la sed.
¡Esa luna nevada, amor, que de tu cuerpo
crece con la noche sobre las cumbres de mis ojos!
Deja que florezca, al abrigo de los cerezos
en las islas de tus ojos el alba rumorosa.
Adormece a mi lado, mientras se quiebra el día
bajo un techo de alabanzas, tímidas cantadoras.
--¡Ese sueño que por dentro se desliza
y poco a poco se asoma a mi rostro!
¿Hace falta, quizás, un caballo rojo
o un ala mortal y fría para saltar afuera de esta lengua de fuego?
(De Dona do corpo delgado, 1950. Traducción de Vicente Araguas)
jueves, 17 de febrero de 2011
Els dilluns de La Cigale (2º aniversario)
Cumple su segundo aniversario Els dilluns de La Cigale, el ciclo de lecturas poéticas (en el sentido más aristotélico del término) que Juan Vico y Álex Chico organizan un lunes al mes en el café La Cigale de Barcelona, con su decidida y encomiable apuesta por la diversidad estética. Un cálido oasis en medio de tanto acto literario monocorde de tedio y boato, como bien sabemos quienes tuvimos el honor de leer allí o, al menos en mi caso (timidez mediante), intentarlo. El ciclo no puede tener una divisa más feliz: "Los autores leen sus poemas, los poemas leen a sus autores". Pero sus dos artífices lo cuentan mucho mejor en esta crónica que escribieron para la web de DVD Ediciones:
http://dvdediciones.com/cronicas_lacigale.html
http://dvdediciones.com/cronicas_lacigale.html
lunes, 14 de febrero de 2011
Álex Chico escribe sobre Tránsito
El poeta Álex Chico escribe en su Isla de Elca este hermoso texto sobre Tránsito. Muchas gracias, Álex.
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Tránsito
sábado, 12 de febrero de 2011
Olga Bernad escribe sobre Tránsito en el Heraldo de Aragón
Y aquí lo cuelgo, como un repentino escudo nobiliario, emocionado y agradecido:

(Fuente: Revista de artes y letras de El Heraldo de Aragón)
***

(Fuente: Revista de artes y letras de El Heraldo de Aragón)
***
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Tránsito
domingo, 6 de febrero de 2011
Tránsito, mi nuevo libro de poemas

Aquí, la novedad en la web de DVD Ediciones:
http://dvdediciones.com/novedades_transito.html
Y mi agradecimiento a Antonio Rivero Taravillo, por su generosa y tempranera mención.
Actualización: 9 de febrero del presente año:
... Y como las alegrías nunca vienen solas, la poeta Olga Bernad acaba de anunciar en su bitácora el nacimiento de su nuevo poemario, Nostalgia armada, primorosamente editado por Siltolá de Sevilla. Enhorabuena, vecina.
El enlace:
http://cariciasperplejas.blogspot.com/2011/02/mi-nuevo-libro-nostalgia-armada.html
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Alumbramientos,
Tránsito
jueves, 6 de enero de 2011
Epitaph, de King Crimson
Adoptando de entrada un tonillo cínico, podríamos decir que Epitaph de King Crimson es una gran canción a pesar de los excesos himnico-psicodelico-elegíacos del letrista (e iluminador) Pete Sinfield. Realmente, es una gran canción gracias también a esos excesos, que la definen y le son característicos. El glorioso final de la cara A de In the court of the crimson King es un riguroso clásico, como la poesía de Horacio. Igual algún día me da por divagar aquí sobre el concepto de "lo clásico". Pero, entre tanto, les dejo con una versión en directo del 69 (ese año), y con un Greg Lake en estado de gracia.
(Uno de esos vídeos que algún alma caritativa cuelga de vez en cuando por el Youtube y que duran hasta que Robert Fripp, justiciero, se da cuenta)
(Uno de esos vídeos que algún alma caritativa cuelga de vez en cuando por el Youtube y que duran hasta que Robert Fripp, justiciero, se da cuenta)
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Imagen de Beatriz pintada por Rossetti (un viejo soneto)
Este dolor tan dulce al contemplarte,
imagen muda, inmóvil fugitiva
de las horas (al tiempo que cautiva),
no sé de dónde viene, ni qué azar te
ha traído a trazar en esta parte
del mundo, en este cuarto, una ventana
donde, en tus ojos, la eterna fontana,
la fiebre por ser siempre y no acabarte.
Esta seda que araña, esta extrañeza
que es el hogar, no puedo describirla,
ni sé qué hechizo entre las sombras reza.
Es como un largo y silencioso grito
(una llamada acaso) es una esquirla
que se clava tiznada de infinito.
(De Azul de enero)
imagen muda, inmóvil fugitiva
de las horas (al tiempo que cautiva),
no sé de dónde viene, ni qué azar te
ha traído a trazar en esta parte
del mundo, en este cuarto, una ventana
donde, en tus ojos, la eterna fontana,
la fiebre por ser siempre y no acabarte.
Esta seda que araña, esta extrañeza
que es el hogar, no puedo describirla,
ni sé qué hechizo entre las sombras reza.
Es como un largo y silencioso grito
(una llamada acaso) es una esquirla
que se clava tiznada de infinito.
(De Azul de enero)
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Poemas propios
miércoles, 22 de diciembre de 2010
La nave
Pensar en la Odisea (cada loco con su tema) y saber que hay en el puerto, al caer de la tarde, una nave que aguarda con nuestro nombre, sólo para nosotros, igual que le aguardaba a Telémaco en aquellos versos. Y los amigos junto a ella. Una nave nueva, no desgastada por las olas, y qué importa que el tiempo haya desgastado ya su símbolo. Sentir, de pronto, que uno es el protagonista de su propia aventura. Una navegación humilde, sin lestrigones ni cíclopes ni sirenas ni nada parecido. Pero, a cambio, con el terrible deslumbramiento de lo real. Así debió de sentirse Telémaco aquella tarde ante su propia nave, mientras los pretendientes, esos capullos institucionales, se desplomaban junto a su cansado símbolo en la inacción, el tedio y la modorra de los palacios. Sentir, de pronto, el olor de la sal y la brea, a salvo de todo símbolo.
Les deseo una feliz Navidad y una nave en el puerto a todos mis lectores, y les dejo con esos versos de Homero. Por una vez en el año, con el gran placer de no traducirlos.
***
«Τηλέμαχ’, ἤδη μέν τοι ἐυκνήμιδες ἑταῖροι
ἥατ’ ἐπήρετμοι τὴν σὴν ποτιδέγμενοι ὁρμήν·
ἀλλ’ ἴομεν, μὴ δηθὰ διατρίβωμεν ὁδοῖο.»
ὣς ἄρα φωνήσασ’ ἡγήσατο Παλλὰς Ἀθήνη
καρπαλίμως· ὁ δ’ ἔπειτα μετ’ ἴχνια βαῖνε θεοῖο.
αὐτὰρ ἐπεί ῥ’ ἐπὶ νῆα κατήλυθον ἠδὲ θάλασσαν,
εὗρον ἔπειτ’ ἐπὶ θινὶ κάρη κομόωντας ἑταίρους.
τοῖσι δὲ καὶ μετέειφ’ ἱερὴ ἲς Τηλεμάχοιο·
«δεῦτε, φίλοι, ἤια φερώμεθα· πάντα γὰρ ἤδὴ
ἁθρό’ ἐνὶ μεγάρῳ. μήτηρ δ’ ἐμὴ οὔ τι πέπυσται,
οὐδ’ ἄλλαι δμωαί, μία δ’ οἴη μῦθον ἄκουσεν.»
ὣς ἄρα φωνήσας ἡγήσατο, τοὶ δ’ ἅμ’ ἕποντο.
οἱ δ’ ἄρα πάντα φέροντες ἐυσσέλμῳ ἐπὶ νηὶ
κάτθεσαν, ὡς ἐκέλευσεν Ὀδυσσῆος φίλος υἱός.
ἂν δ’ ἄρα Τηλέμαχος νηὸς βαῖν’, ἦρχε δ’ Ἀθήνη,
νηὶ δ’ ἐνὶ πρυμνῇ κατ’ ἄρ’ ἕζετο· ἄγχι δ’ ἄρ’ αὐτῆς
ἕζετο Τηλέμαχος. τοὶ δὲ πρυμνήσι’ ἔλυσαν,
ἂν δὲ καὶ αὐτοὶ βάντες ἐπὶ κληῖσι καθῖζον.
τοῖσιν δ’ ἴκμενον οὖρον ἵει γλαυκῶπις Ἀθήνη,
ἀκραῆ Ζέφυρον, κελάδοντ’ ἐπὶ οἴνοπα πόντον.
Τηλέμαχος δ’ ἑτάροισιν ἐποτρύνας ἐκέλευσεν
ὅπλων ἅπτεσθαι· τοὶ δ’ ὀτρύνοντος ἄκουσαν.
ἱστὸν δ’ εἰλάτινον κοίλης ἔντοσθε μεσόδμης
στῆσαν ἀείραντες, κατὰ δὲ προτόνοισιν ἔδησαν,
ἕλκον δ’ ἱστία λευκὰ ἐυστρέπτοισι βοεῦσιν.
ἔπρησεν δ’ ἄνεμος μέσον ἱστίον, ἀμφὶ δὲ κῦμα
στείρῃ πορφύρεον μεγάλ’ ἴαχε νηὸς ἰούσης·
ἡ δ’ ἔθεεν κατὰ κῦμα διαπρήσσουσα κέλευθον.
δησάμενοι δ’ ἄρα ὅπλα θοὴν ἀνὰ νῆα μέλαιναν
στήσαντο κρητῆρας ἐπιστεφέας οἴνοιο,
λεῖβον δ’ ἀθανάτοισι θεοῖς αἰειγενέτῃσιν,
ἐκ πάντων δὲ μάλιστα Διὸς γλαυκώπιδι κούρῃ.
παννυχίη μέν ῥ’ ἥ γε καὶ ἠῶ πεῖρε κέλευθον.
***
Les deseo una feliz Navidad y una nave en el puerto a todos mis lectores, y les dejo con esos versos de Homero. Por una vez en el año, con el gran placer de no traducirlos.
***
«Τηλέμαχ’, ἤδη μέν τοι ἐυκνήμιδες ἑταῖροι
ἥατ’ ἐπήρετμοι τὴν σὴν ποτιδέγμενοι ὁρμήν·
ἀλλ’ ἴομεν, μὴ δηθὰ διατρίβωμεν ὁδοῖο.»
ὣς ἄρα φωνήσασ’ ἡγήσατο Παλλὰς Ἀθήνη
καρπαλίμως· ὁ δ’ ἔπειτα μετ’ ἴχνια βαῖνε θεοῖο.
αὐτὰρ ἐπεί ῥ’ ἐπὶ νῆα κατήλυθον ἠδὲ θάλασσαν,
εὗρον ἔπειτ’ ἐπὶ θινὶ κάρη κομόωντας ἑταίρους.
τοῖσι δὲ καὶ μετέειφ’ ἱερὴ ἲς Τηλεμάχοιο·
«δεῦτε, φίλοι, ἤια φερώμεθα· πάντα γὰρ ἤδὴ
ἁθρό’ ἐνὶ μεγάρῳ. μήτηρ δ’ ἐμὴ οὔ τι πέπυσται,
οὐδ’ ἄλλαι δμωαί, μία δ’ οἴη μῦθον ἄκουσεν.»
ὣς ἄρα φωνήσας ἡγήσατο, τοὶ δ’ ἅμ’ ἕποντο.
οἱ δ’ ἄρα πάντα φέροντες ἐυσσέλμῳ ἐπὶ νηὶ
κάτθεσαν, ὡς ἐκέλευσεν Ὀδυσσῆος φίλος υἱός.
ἂν δ’ ἄρα Τηλέμαχος νηὸς βαῖν’, ἦρχε δ’ Ἀθήνη,
νηὶ δ’ ἐνὶ πρυμνῇ κατ’ ἄρ’ ἕζετο· ἄγχι δ’ ἄρ’ αὐτῆς
ἕζετο Τηλέμαχος. τοὶ δὲ πρυμνήσι’ ἔλυσαν,
ἂν δὲ καὶ αὐτοὶ βάντες ἐπὶ κληῖσι καθῖζον.
τοῖσιν δ’ ἴκμενον οὖρον ἵει γλαυκῶπις Ἀθήνη,
ἀκραῆ Ζέφυρον, κελάδοντ’ ἐπὶ οἴνοπα πόντον.
Τηλέμαχος δ’ ἑτάροισιν ἐποτρύνας ἐκέλευσεν
ὅπλων ἅπτεσθαι· τοὶ δ’ ὀτρύνοντος ἄκουσαν.
ἱστὸν δ’ εἰλάτινον κοίλης ἔντοσθε μεσόδμης
στῆσαν ἀείραντες, κατὰ δὲ προτόνοισιν ἔδησαν,
ἕλκον δ’ ἱστία λευκὰ ἐυστρέπτοισι βοεῦσιν.
ἔπρησεν δ’ ἄνεμος μέσον ἱστίον, ἀμφὶ δὲ κῦμα
στείρῃ πορφύρεον μεγάλ’ ἴαχε νηὸς ἰούσης·
ἡ δ’ ἔθεεν κατὰ κῦμα διαπρήσσουσα κέλευθον.
δησάμενοι δ’ ἄρα ὅπλα θοὴν ἀνὰ νῆα μέλαιναν
στήσαντο κρητῆρας ἐπιστεφέας οἴνοιο,
λεῖβον δ’ ἀθανάτοισι θεοῖς αἰειγενέτῃσιν,
ἐκ πάντων δὲ μάλιστα Διὸς γλαυκώπιδι κούρῃ.
παννυχίη μέν ῥ’ ἥ γε καὶ ἠῶ πεῖρε κέλευθον.
***
viernes, 17 de diciembre de 2010
Isla de siltolá, 3

Recibo hoy el número 3 de la revista de poesía Isla de Siltolá. Por la amable invitación de Javier Sánchez Menéndez, director de la ajedrezada editorial sevillana, y de mi vecina, amiga y poeta Olga Bernad, del consejo de redacción de la revista, tengo el placer de colaborar en este número con tres poemas inéditos y una reseña del último poemario de Eduardo Moga, Bajo la piel los días.
Agradecido a ambos, y un honor por contarme entre tal elenco de colaboradores. Más información:
http://siltola.blogspot.com/2010/11/isla-de-siltola-numero-3.html
martes, 7 de diciembre de 2010
4.48 Psicosis (Por Dimitra Kontou)

Que el dueño de este blog viaje a París no es una noticia transcendente, supongo, para mis lectores. Ni tampoco el que no vuele desde la gloriosa época de los hermanos Montgolfier. Pero sí aprovecho para hacerles una recomendación. El próximo viernes diez tendré el honor de ver a una gran actriz sobre el escenario, Dimitra Kontou, representando, re-creando el difícil monólogo de Sarah Kane 4.48 Psicosis, bajo la dirección de Telmo Herrera. Dimitra Kontou tiene una capacidad innata y asombrosa para emocionar y devolver en justicia la poesía a su estado natural de acto puro, de voz y gesto. La obra en cuestión se ha representado durante el pasado noviembre pero, dado el éxito de público y crítica, se ha extendido a los días 10, 16 y 23 de diciembre.
Si alguno de mis lectores está por París esas fechas creo que no debería faltar a ninguna de esas citas, porque tendrán el raro sabor de lo irrepetible, lo que se guarda como un tesoro en la memoria.
jueves, 4 de noviembre de 2010
¿Helenista?
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Poemas propios
jueves, 28 de octubre de 2010
Juana
La muy joven poeta Juana García Noreña ganó el Adonáis del 50 con su Dama de soledad, delicado y melancólico cuadernillo. No tardó en conmoverse el paisaje literario de entonces, y el aire ya repetía maravillas, como si los pájaros hablasen o las estatuas bajaran de sus pedestales. Juana recibió elogios de todas partes: léanse, por ejemplo, los cariñosos comentarios de Gerardo Diego o las efervescencias ultramarinas de Juan Ramón en el volumen que el primero dedicó a los anales del veterano certamen. Pero el final de la historia, si es que tuvo alguno, está bien registrado en el anecdotario descacharrante de la poesía española. Juana no era Juana, y las crecientes sospechas apuntaron unánimes hacia José García Nieto. Bien es cierto que hubo quien defendió una versión alternativa --creyente-- de los hechos, probablemente al dictado del propio García Nieto. Como toda mentira bien urdida, ésta termina por hacer brecha en la realidad, y se llega a asegurar, testigos mediante, que Juana había escapado de la canalla poética y buscado amparo como secretaria de una escritora madura, aportándose así esa pizca de sal lésbica que redondeó maravillosamente la parábola.
No sé por qué estos días me ha dado por pensar en la pobre Juana. Es triste que ahora se la recuerde más por la anécdota que por sus versos. Es triste que siempre se hable más de poetas que de poemas, como si quisiéramos siempre que los poetas fueran, inagotablemente, su propia pose, condenados al infierno de la autoría. Parece que a Juana no le perdonaron que tuviera más pelos en las pantorrillas de lo que se le supone a una tierna adolescente. De igual manera que a otros poetas no les toleran su ideario político, su condición sexual o la talla de sus pantalones, a Juana la condenaron por el pecadillo venial de no existir. Pero la poesía es la que inventa al poeta y no al contrario. La poesía es voz, y esa voz se parece a una conciencia: es conciencia, a veces masculina, otras femenina, según qué juegos. Al cabo, poco importa si García Nieto creó a Juana García Noreña, o si fue ella quien dio vida al director de la revista Garcilaso. Las dos posibilidades, de hecho, se me antojan perfectamente verosímiles. Sin duda, ambas sucediron a un tiempo.
No sé por qué estos días me ha dado por pensar en la pobre Juana. Es triste que ahora se la recuerde más por la anécdota que por sus versos. Es triste que siempre se hable más de poetas que de poemas, como si quisiéramos siempre que los poetas fueran, inagotablemente, su propia pose, condenados al infierno de la autoría. Parece que a Juana no le perdonaron que tuviera más pelos en las pantorrillas de lo que se le supone a una tierna adolescente. De igual manera que a otros poetas no les toleran su ideario político, su condición sexual o la talla de sus pantalones, a Juana la condenaron por el pecadillo venial de no existir. Pero la poesía es la que inventa al poeta y no al contrario. La poesía es voz, y esa voz se parece a una conciencia: es conciencia, a veces masculina, otras femenina, según qué juegos. Al cabo, poco importa si García Nieto creó a Juana García Noreña, o si fue ella quien dio vida al director de la revista Garcilaso. Las dos posibilidades, de hecho, se me antojan perfectamente verosímiles. Sin duda, ambas sucediron a un tiempo.
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