viernes, 6 de enero de 2012
Un poema de Cantigas y cárceles en el blog de Luis Miguel Rabanal
La primera entrada del año, con una alegría. Mi admirado Luis Miguel Rabanal cuelga hoy en su imperdible bitácora un poema de Cantigas y cárceles. Muchas gracias, amigo, por el regalo. El enlace aquí:
Etiquetas:
amigos,
Cantigas y cárceles
jueves, 29 de diciembre de 2011
Mesanza / Safo
Memorable, como todos sus poemas. Memorable, desde la primera vez que lo leí en su blog. Traidoramente fiel a Safo. O fiel en el delicado arte del matiz. Y en el fondo, Safo en estado puro.
SAFO DIECISÉIS
Lo más hermoso de la negra tierra
no es una carga de caballería,
no es el choque frontal de dos falanges
ni el blanco surco de una nave negra.
Lo más terrible de la hermosa tierra
es amar el desdén de quien amamos.
Julio Martínez Mesanza
(Y ahora leído por segunda vez en Primera antología, Isla de Siltolá, 2011)
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Villancico
El cielo cuelga su rabia.
Arriba, muy arriba, las nubes ya no han de ser confuso barro, ni desairados jirones de caminos, ni la fiebre violenta de los palimpsestos trajinando sus bielas del pensar y el pensar, aleteo sin término, cuervos de nada.
Es necesario
izar la medianoche y alisar el cielo, de ciudad en ciudad, de mano en mano, alisarlo como un pecho de muchacha.
Alisar la memoria como un largo y perfumado olvido, y hacer del cielo una lenta liturgia tipográfica,
una piel encendida, un callar, un callar y no saber decir antes del tiempo justo de la nieve, cuando el cielo es ya su propia espera y su ignorancia,
y ya no importa
justificar las huellas abandonadas a sus tristes vísperas ni el raído sermón de los relojes, si el cielo late de clara conciencia aquí y ahora, si tú y yo somos el cielo o el silencio antes del tiempo justo de la música, si el cielo cabe en una sola página.
Si tú y yo somos la noche.
Si la noche va cayendo copo a copo,
si una extraña piedad va borrando las calles,
¿quién pisará la vencida inocencia,
la nieve de los versos por venir,
la blanca mirada ausente en la ventana?
(De Tránsito)
Etiquetas:
Poemas propios,
Tránsito
lunes, 5 de diciembre de 2011
Un poema de María Polydouri

PORQUE ME QUISISTE
No canto sino porque me quisiste
en los años pasados.
Con el sol, con el presagio del verano,
y en la lluvia o la nieve
no canto sino porque me quisiste.
Sólo porque me tuviste entre tus brazos
una noche, y me besaste en la boca,
sólo por eso soy hermosa igual que un lirio abierto
y aún guarda el alma aquel escalofrío,
sólo porque me tuviste entre tus brazos.
Sólo porque tus ojos me miraron,
y el alma en tu mirada,
me ceñí con orgullo la más alta
corona de mi vida,
sólo porque tus ojos me miraron.
Sólo porque te fijaste en mí cuando pasaba
y yo en tus ojos vi pasar mi sombra
leve, como un sueño,
y jugar, y sufrir,
sólo porque te fijaste en mí cuando pasaba.
Porque, titubeando, me llamaste
y me tendiste las manos,
y en tus ojos traías el deslumbramiento
—un desbordado amor—,
porque, titubeando, me llamaste.
Sólo, sólo porque a ti te gustaba,
es porque mi andar sostenía su gracia,
como si me siguieras allá donde marchase,
como si pasaras por algún lugar cerca de mí.
Sólo, sólo porque a ti te gustaba.
Sólo porque me quisiste yo he nacido,
por eso sólo se me concedió la vida.
Y en esta vida triste, insatisfecha,
mi propia vida fue colmada.
Sólo porque me quisiste yo he nacido.
Tan sólo por tu amor inigualable
dispuso el alba rosas en mis manos.
Para alumbrar un instante tu camino
la noche pobló mis ojos con estrellas,
tan sólo por tu amor inigualable.
Sólo porque tan bellamente me quisiste
he vivido, para multiplicar
tus sueños, hermoso tú que has declinado,
y ahora dulcemente muero
sólo porque tan bellamente me quisiste.
(De Los trinos que se extinguen, Vaso roto 2013. Traducción de Juan Manuel Macías)
(De Los trinos que se extinguen, Vaso roto 2013. Traducción de Juan Manuel Macías)
***
ΓΙΑΤΙ Μ’ ΑΓΑΠΗΣΕΣ
Δεν τραγουδώ παρά γιατί μ’ αγάπησες
στα περασμένα χρόνια.
Και σε ήλιο, σε καλοκαιριού προμάντεμα
και σε βροχή, σε χιόνια,
δεν τραγουδώ παρά γιατί μ’ αγάπησες.
Μόνο γιατί με κράτησες στα χέρια σου
μια νύχτα και με φίλησες στο στόμα,
μόνο γι’ αυτό είμαι ωραία σαν κρίνο ολάνοιχτο
κ’ έχω ένα ρίγος στην ψυχή μου ακόμα,
μόνο γιατί με κράτησες στα χέρια σου.
Μόνο γιατί τα μάτια σου με κύτταξαν
με την ψυχή στο βλέμμα,
περήφανα στολίστηκα το υπέρτατο
της ύπαρξής μου στέμμα,
μόνο γιατί τα μάτια σου με κύτταξαν.
Μόνο γιατί όπως πέρναα με καμάρωσες
και στη ματιά σου να περνάη
είδα τη λυγερή σκιά μου, ως όνειρο
να παίζει, να πονάη,
μόνο γιατί όπως πέρναα με καμάρωσες.
Γιατί δισταχτικά σα να με φώναξες
και μου άπλωσες τα χέρια
κ’ είχες μέσα στα μάτια σου το θάμπωμα
—μια αγάπη πλέρια,
γιατί δισταχτικά σα να με φώναξες.
Γιατί, μόνο γιατί σε σέναν άρεσε
γι’ αυτό έμεινεν ωραίο το πέρασμά μου.
Σα να μ’ ακολουθούσες όπου πήγαινα,
σα να περνούσες κάπου εκεί σιμά μου.
Γιατί, μόνο γιατί σε σέναν άρεσε.
Μόνο γιατί μ’ αγάπησες γεννήθηκα,
γι’ αυτό η ζωή μου εδόθη.
Στην άχαρη ζωή την ανεκπλήρωτη
μένα η ζωή πληρώθη.
Μόνο γιατί μ’ αγάπησες γεννήθηκα.
Μονάχα για τη διαλεχτήν αγάπη σου
μου χάρισε η αυγή ρόδα στα χέρια.
Για να φωτίσω μια στιγμή το δρόμο σου
μου γέμισε τα μάτια η νύχτα αστέρια,
μονάχα για τη διαλεχτήν αγάπη σου.
Μονάχα γιατί τόσο ωραία μ’ αγάπησες
έζησα, να πληθαίνω
τα ονείρατά σου, ωραίε που βασίλεψες
κ’ έτσι γλυκά πεθαίνω
μονάχα γιατί τόσο ωραία μ’ αγάπησες.
domingo, 20 de noviembre de 2011
I
Denique sit quod uis, simplex dumtaxat et unum! ("¡Sea, en fin, lo que quieras, pero al menos que sea simple y uno!"), escribió Horacio en su poética (Epístola a los Pisones), y asombra comprobar cómo este verso sigue respirando a través del tiempo y el caprichoso trajín de las estéticas, a salvo incluso de la naftalina clasicista. Sí, haz lo que quieras: sé extenso o breve, cóncavo o convexo, sólido o líquido, simétrico o asimétrico, pero quiere que el poema siempre sea tenido por uno. Lo que se ama sólo puede ser singular, y ni siquiera la suma dócil de las partes logra contentar a un amante que se precie de serlo. Tal vez algún día venga el desamor o la filología a ejecutar el bajo rito de lo múltiple. Pero si te mantienes firme en tu mirada clara, no te dejarás impresionar por el trucado, rencoroso serrucho del ilusionista.
Etiquetas:
varia
jueves, 10 de noviembre de 2011
Otro apunte
Creo que nunca hubo tanta sobreabundancia cansina de poéticas como ahora. La rolliza teoría lo aplasta todo, y apenas deja un rincón para el poema, que sólo tiene derecho a respirar como ejemplo práctico de las directrices que pregona aquélla. Qué pizarra no quedará sin su diagrama, qué frente estará virgen de desvelos, y cuántos vagarán con su redecilla, fustigando el aire, para cazar la mariposa que ya ha sucedido. Porque el poema es la crisálida, la mariposa, su vuelo y su jornada, todo junto. Si la creación es un mito, el poeta entonces ha de vivir en el mito. Dejémoslo allí solo al poeta, poetizando. Lo anómalo (creo) es encallarse demasiado en ese papel. Como si alguien acomoda unos regalos por la noche, asumiendo y respetando el juego, y termina por creerse el mismísimo Santa Claus a la luz del día.
Etiquetas:
varia
martes, 8 de noviembre de 2011
Isla de Siltolá 5-6

jueves, 3 de noviembre de 2011
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Un poema de Efi Cubero
Efi Cubero, admirada poeta y amiga, me dedica este bello poema. Me dice que formará parte de su nuevo libro, en el que está trabajando, y del que sólo se conocen algunos poemas sueltos ya publicados. Con su permiso, me gustaría compartirlo aquí, con los lectores de esta bitácora. Muchas gracias, Efi.
***
EN EL METRO
Por una iluminada oscuridad
fugazmente la noche se movía.
Perfumaba la prisa del viajero el mordisco oloroso
de unas palabras vivas escritas hace siglos.
Fuera se confundía la imprudencia del mundo
como una lluvia airada calando hasta los huesos.
Antes que la escalera mecánica nos alce
puede vivirse así, como los topos, –pensé–
mientras haya palabras que consuelen…
(Efi Cubero, inédito)
domingo, 30 de octubre de 2011
sábado, 29 de octubre de 2011
Dimensión de la frontera / Álex Chico

Recién apeado de Dimensión de la frontera, el nuevo poemario de Álex Chico editado hace poco por Isla de Siltolá. Habrá que hablar más de este magnífico libro, por ejemplo en Madrid, pero ahora sólo pretendo esbozar unas líneas, aún a la sombra de su leve y clara melancolía y esa justa voz que tan sabiamente equilibra el pensamiento y el canto. Ahí está la frontera, por supuesto, el lugar perfecto para la poesía. Y el tiempo de las calles, o las calles del tiempo. La soledad que extraña y los poemas de quien sabe mirar escribiendo en torno. Y la memoria ("Sólo la memoria recupera su estado / de sitio"). Poemas memorables, como Adagio in sol minore, Aljibe, Revetlla... O este que copio a continuación, Ellos, que el autor me dedica, y que un servidor ha de llevar siempre con orgullo y agradecimiento. Javier Sánchez Menéndez, poeta y editor, lo ha publicado. Un acierto más de su isla. Dirán que Álex Chico es un poeta que pertenece a una generación determinada. Pero, sobre todo para mí, pertenece a una mesa de alegres y variados comensales (poetas, amigos, vosotros) que cenan en Barcelona una noche para siempre, bajo esa luz minúscula, azulada.
***
ELLOS
No sabremos si este momento
formará parte de la vida.
Menos aún de la Historia.
Si esta luz -minúscula, azulada-
podrá sobrevivir cuando no quede nadie.
Si permanecerá pasados los años,
y logrará al final convertirse en nosotros.
Ser nosotros.
Definirnos.
Si este instante merecerá el recuerdo
o acabará disgregándose, como siempre
ocurre con los segundos
que no son, en apariencia, importantes.
Quén lo sabe.
Que quede, al menos, escrito.
(Álex Chico, Dimensión de la frontera, Isla de Siltolá, 2011)
Etiquetas:
Lecturas
domingo, 16 de octubre de 2011
Still life, el nuevo poemario de Juan Vico

Una feliz noticia. Ya está en el aire el nuevo poemario de Juan Vico, Still life, flamante premio de poesía Divendres culturals, publicado por la Universidad Autónoma de Barcelona en su colección Gabriel Ferrater. El título suena a clásico del rock, podría ser perfectamente un disco de Bowie. Pero sus páginas vienen colmadas de poesía española de primer nivel, un regalo para gourmettes. Enhorabuena, Juan. Pero, sobre todo, enhorabuena para nosotros, tus lectores.
***
LECCIÓN DE ANATOMÍA
Imagino un pintor del mil quinientos,
un oscuro aprendiz, un ladronzuelo
que trata de escurrirse a ras de noche
junto a la tapia gris del cementerio,
oigo su paso abrupto mientras corre
con el brazo de un muerto bajo el brazo,
camino del taller: palpita aún,
se diría, ese cúmulo de nervios;
pero es su corazón el que resuena.
Huele a sombra y a piedra, se oye el leve
rasguño iluminado del esbozo,
al final de otro día, otro cualquiera,
sentado en mi escritorio frente al negro
de la pantalla: escribo este poema,
me miro en ese espejo mientras trato
de copiar los despojos de mi tiempo,
de salvar un recuerdo, una mirada,
la luz de un cielo más, de un cielo menos.
Veo mis manos pudriéndose en la mesa,
y un trapo bermellón que adorna el suelo.
(Juan Vico, Still life, Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona, 2011)
Etiquetas:
Alumbramientos,
Lecturas
martes, 11 de octubre de 2011
Cantigas y cárceles (mi nuevo poemario, en Isla de Siltolá)
Me resulta difícil hablar de un libro propio, supongo que por falta de costumbre, y este año ha sido curiosamente fértil. Este es un "hijo" especial, por el que siento un gran cariño. Comenzó a crecer en el 2004, sin prisa pero sin pausa, hasta casi antes de ayer. Desde sus primeros días ya sabía cuál era su nombre. Tuvimos nuestros desencuentros, nuestras raras separaciones, pero al final siempre acabábamos juntos. El mismo tiempo ha pasado por nosotros, no sé si de la misma manera. Ahora, Javier Sánchez Menéndez, artífice de la Isla de Siltolá, me hace el regalo de verlo negro sobre blanco, y me siento honrado de formar parte de ese catálogo espléndido que ha ido juntando esta gran editorial sevillana. Muchos de sus libros pasan más tiempo en mi mesilla de noche que en las estanterías. Hace unos días anunciaba mi querido Álex Chico en su blog la salida de su Dimensión de la frontera. Su destino será, sin duda, mi mesilla de noche. Allí están también, inagotables en sus lecturas, dos buques insignias de la editorial ajedrezada, Caricias perplejas y Nostalgia armada, de mi vecina Olga Bernad, dos libros que quiero tanto como si fueran míos (al primero lo vi nacer). Espero que estas Cantigas y cárceles merezcan también alguna mesilla de noche.Aquí el enlace de la novedad en Isla de Siltolá:
Etiquetas:
Cantigas y cárceles,
Poemas propios
sábado, 1 de octubre de 2011
El gaélico
En mi extenso curriculum de lenguas que ignoro apasionadamente, el gaélico ocupa un puesto de honor. Fue uno de mis más sonados fracasos. Recuerdo lo contento que llegara a casa, hace mil años, con una gramática y un diccionario de irlandés recién comprados en la tristemente fenecida Miessner de Madrid, que me costaron un huevo. La gramática, que aún conservo prácticamente intocada, pertenecía a una colección cuyo lema tenía un cierto tonillo despectivo: Teach yourself. A la par que profético, pues delegar la parte docente en alguien tan voluble y perezoso como myself ya lo encaminaba todo, sin remedio, hacia el naufragio. En mi caso, el iceberg asomaba ya en las primeras páginas: la delirante ortografía gaélica, que parece haber sido consensuada en un pub y en un alteradísimo estado de conciencia. Desde entonces el gaélico (en cualquiera de sus modalidades) nunca fue un hogar, aunque casi prefiero verlo así, como algo lejano, abrupto y sin embargo bello. Incomprensible y misterioso para siempre en las canciones y en la poesía. Como una pelirroja que jamás nos hará caso.
Contaba Antonio Rivero Taravillo en su bitácora que ayer era el día del traductor. Pues, aunque sea con retraso, lo celebraremos desde aquí con un poema de este poeta y traductor de poetas, de su último y recomendable poemario Lejos (Siltolá, 2011). Traducir poesía y escribirla, para mí, es exactamente lo mismo. Si entendemos "traducir" en su sentido más impropio, encontrar una música para acompasar un tramo de la siempre incomprensible realidad, por donde discurre la vida o unos versos en lengua extraña, o ambas cosas.
AG AISTRIÚ AS GAEILGE TAR ÉIS MÓRAN MÍ
(Traduciendo gaélico después de muchos meses)
Las palabras dormían, como el arma
de un héroe hasta el día que la muestra
bermeja de victoria, o como el día
que brilla entre las líneas que traduzco
de esa lengua que hablé cuando vivía
a este dialecto tosco, lengua muerta
que nunca hablaron Conchobar ni Gráinne.
Reúno estas palabras de ultratumba,
ya que resucitar no puedo entre sus voces.
***
Contaba Antonio Rivero Taravillo en su bitácora que ayer era el día del traductor. Pues, aunque sea con retraso, lo celebraremos desde aquí con un poema de este poeta y traductor de poetas, de su último y recomendable poemario Lejos (Siltolá, 2011). Traducir poesía y escribirla, para mí, es exactamente lo mismo. Si entendemos "traducir" en su sentido más impropio, encontrar una música para acompasar un tramo de la siempre incomprensible realidad, por donde discurre la vida o unos versos en lengua extraña, o ambas cosas.
***
AG AISTRIÚ AS GAEILGE TAR ÉIS MÓRAN MÍ
(Traduciendo gaélico después de muchos meses)
Las palabras dormían, como el arma
de un héroe hasta el día que la muestra
bermeja de victoria, o como el día
que brilla entre las líneas que traduzco
de esa lengua que hablé cuando vivía
a este dialecto tosco, lengua muerta
que nunca hablaron Conchobar ni Gráinne.
Reúno estas palabras de ultratumba,
ya que resucitar no puedo entre sus voces.
(Antonio Rivero Taravillo, Lejos, Isla de Siltolá, 2011)
Etiquetas:
Lecturas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
